Coastal monitoring

Adaptación Climática y Monitoreo Costero: InSAR en el Núcleo de un Litoral Cambiante

GeoKinesia

21 DE noviembre DE 2025​

Boletín

Adaptación Climática y Monitoreo Costero: InSAR en el Núcleo de un Litoral Cambiante

Coastal monitoring
En este Boletín exploramos uno de los desafíos ambientales más importantes de la actualidad: cómo la tecnología InSAR apoya la adaptación climática y el monitoreo costero en todo el mundo.
Las zonas costeras son algunos de los entornos más dinámicos y vulnerables del planeta. Albergan a la mitad de la población mundial, generan una gran parte de la producción económica y, sin embargo, enfrentan presiones convergentes debidas al aumento del nivel del mar, la subsidencia del terreno y los eventos extremos asociados al cambio climático. En los deltas y estuarios del mundo, la línea entre la tierra y el mar está cambiando —no solo porque los océanos están subiendo, sino porque el suelo mismo se está hundiendo—. En algunas zonas deltaicas, el aumento relativo del nivel del mar supera los 10 milímetros por año, muy por encima del promedio mundial. Análisis recientes mediante interferometría satelital (InSAR) han revelado que en muchas ciudades la subsidencia es el componente dominante del riesgo de inundación (Wu et al., 2022), una realidad también reflejada en nuestro trabajo más reciente de respuesta rápida ante graves inundaciones en México.
InSAR—Interferometric Synthetic Aperture Radar—proporciona mediciones de deformación del terreno con precisión milimétrica a gran escala, ofreciendo una visión sin precedentes de cómo las costas están cambiando físicamente. Al rastrear el movimiento del terreno a lo largo del tiempo, InSAR permite mapear el movimiento vertical del suelo (VLM), detectar signos tempranos de asentamiento de infraestructuras y cuantificar la influencia de actividades humanas como la extracción de agua subterránea o la recuperación de tierras.
Global subsidence hotspots detected by Sentinel‑1 InSAR, adapted from Wu et al. (2022)
Fig. 1– Zonas globales de subsidencia detectadas por Sentinel-1 InSAR, adaptado de Wu et al. (2022)
Se llevó a cabo una evaluación geoespacial de emergencia en México para apoyar a las autoridades de protección civil tras intensas lluvias e inundaciones. Utilizando imágenes de radar satelital y detección automatizada de inundaciones, se cartografiaron rápidamente las áreas afectadas en la región fronteriza entre Veracruz e Hidalgo, incluyendo la zona montañosa al noroeste de Poza Rica. El análisis proporcionó información práctica sobre la extensión de la inundación y la respuesta del terreno, ayudando a priorizar las operaciones de emergencia y la evaluación posterior al evento. El proyecto demostró la eficacia de los análisis de teledetección de alta precisión y tiempo crítico en condiciones operativas exigentes.
Fig. 2 – Emergency flood-mapping project for civil protection authorities in Mexico
Fig. 2 – Proyecto de mapeo de inundaciones de emergencia para autoridades de protección civil en México
En 99 ciudades costeras del mundo, los estudios muestran que un tercio se hunde a más de 10 milímetros por año, especialmente en el sudeste asiático, pero también en partes de Europa y América del Norte (Wu et al., 2022; Minderhoud et al., 2025). Nuevos conjuntos de datos continentales, como el Servicio Europeo de Movimiento del Suelo (Thiéblemont et al., 2024), revelan que casi la mitad de las llanuras de inundación bajas de Europa presentan movimiento descendente superior a un milímetro por año, principalmente alrededor de puertos y zonas costeras recuperadas.
Fig. 3 – European coastal deformation trends from EGMS, adapted from Thiéblemont et al. (2024)
Fig. 3 – Tendencias de deformación costera europea del EGMS, adaptado de Thiéblemont et al. (2024)
Sin embargo, el movimiento vertical por sí solo no cuenta toda la historia. Las inundaciones costeras son cada vez más el resultado de procesos compuestos, donde la subsidencia, el aumento del nivel del mar y las marejadas ciclónicas se combinan para amplificar la inundación. Modelos hidrodinámicos que incorporan la subsidencia del terreno derivada de InSAR confirman que estas interacciones son altamente no lineales. En Haikou, China, la combinación de datos satelitales con simulaciones Delft3D mostró que las áreas inundadas podrían aumentar hasta un 40 % para 2100 cuando se consideran conjuntamente la subsidencia y el aumento del nivel del mar (Wu et al., 2024). Tales efectos compuestos no son exclusivos de Asia; se observan dinámicas similares en los deltas del Misisipi y del Po, donde los programas de regulación del agua subterránea y recarga de sedimentos están reduciendo el aumento local del nivel relativo del mar.
Fig. 4 – Flood model of Haikou showing subsidence and inundation patterns, adapted from Wu et al. (2024)
Fig. 4 – Modelo de inundación de Haikou que muestra patrones de subsidencia e inundación, adaptado de Wu et al. (2024)
Los análisis InSAR en el sur y este de Asia revelan patrones claros de subsidencia en varias ciudades costeras importantes. Los datos de dispersores persistentes muestran un descenso significativo del terreno en Chittagong (Bangladesh), Tianjin (China), Manila (Filipinas) y Karachi (Pakistán). Las áreas afectadas coinciden con zonas residenciales e industriales densas donde la extracción excesiva de agua subterránea y la rápida recuperación de tierras han acelerado el movimiento vertical del terreno (Wu et al., 2022). Estos hallazgos ilustran cómo los datos InSAR pueden vincular directamente la actividad humana con la vulnerabilidad costera, proporcionando una base sólida para la planificación adaptativa y la gestión de infraestructuras.
Fig. 5 – Selected coastal cities with significant subsidence (>10 mm yr⁻¹) from Sentinel‑1 (Wu et al., 2022)
Fig. 5 – Ciudades costeras seleccionadas con subsidencia significativa (>10 mm año⁻¹) de Sentinel-1 (Wu et al., 2022)
Comprender y adaptarse a estas dinámicas requiere integrar datos geoespaciales con dimensiones sociales. Los estudios en comunidades afectadas por inundaciones muestran que el apego al lugar a menudo supera la percepción del riesgo, influyendo en las decisiones de reubicación incluso en zonas crónicamente inundadas (Hulio et al., 2023). En este contexto, las estrategias de adaptación más eficaces son aquellas que alinean el monitoreo físico con la planificación comunitaria, combinando las tendencias de deformación derivadas de InSAR con los marcos locales de toma de decisiones.
A lo largo de Europa, Asia y América, InSAR se ha convertido en una herramienta central para observar e interpretar las necesidades de adaptación climática. Las líneas de base regulares de deformación obtenidas de los satélites Sentinel-1, disponibles cada 6 a 12 días, permiten identificar corredores de subsidencia en puertos, diques y zonas urbanas. Al integrarlas con datos GNSS y modelos hidrodinámicos, se obtiene una visión completa del cambio relativo del nivel del mar, permitiendo a ingenieros y planificadores anticipar el riesgo en lugar de reaccionar ante el desastre (Minderhoud et al., 2025).
Al mismo tiempo, las técnicas analíticas avanzadas —como el InSAR aumentado, que combina modelos físicos con datos de fase para mejorar la precisión en entornos urbanos densos— están llevando la exactitud a nuevos niveles (Reinders et al., 2021). Estos avances subrayan un cambio fundamental: la adaptación costera ya no consiste simplemente en construir diques más altos o reubicar poblaciones, sino en un proceso continuo de observación, interpretación y ajuste. Al combinar InSAR, modelado hidrológico y análisis socioeconómico, ahora podemos abordar la resiliencia climática como un sistema vivo que puede monitorearse y gestionarse con precisión. Para GeoKinesia, esto representa una oportunidad para traducir la observación científica en soluciones prácticas de adaptación para las regiones costeras de todo el mundo.

La siguiente frontera es el desarrollo de observatorios costeros operativos: sistemas integrados donde el monitoreo satelital, los sensores terrestres y los datos humanos se fusionan en plataformas digitales compartidas. En estos observatorios, InSAR no solo medirá el movimiento, sino que también guiará la adaptación sostenible, equilibrando el desarrollo urbano, las defensas naturales y la seguridad comunitaria. La adaptación costera, vista a través de esta lente, deja de ser una reacción ante el cambio para convertirse en una evolución gestionada del paisaje mismo

Referencias

  • Belhadj‑Aïssa, S. et al. (2024). Separation of water‑level change from atmospheric artifacts using L‑band InSAR. Earth & Space Science.
  • Li, Z. et al. (2025). Time‑series InSAR + ML for coastal wetland fine mapping. International Journal of Digital Earth.
  • Minderhoud, P.S.J. et al. (2025). From InSAR‑derived subsidence to relative sea‑level rise: a call for rigor. Earth’s Future.
  • Reinders, K.J. et al. (2021). Augmented satellite InSAR for tunnelling deformation. Tunnelling and Underground Space Technology.
  • Thiéblemont, R. et al. (2024). Assessing current coastal subsidence at continental scale (EGMS). Earth’s Future.
  • Wu, G. et al. (2024). Modelling SLR, land subsidence and TCs in compound flooding. Ocean & Coastal Management.
  • Wu, P.C. et al. (2022). Subsidence in coastal cities observed by InSAR. Geophysical Research Letters.
  • Hulio, A.F. et al. (2023). Preferences of flood victims for post‑flood housing. Climate Risk Management